EL SILENCIO, Ingmar Bergman, 1963

Dos hermanas un niño.
Un viaje hacia un lugar donde convergen
todos los lugares
todas las lenguas y ninguna.
Ellos espían el mundo a través de las ventanas
Ester ve pasar su destino en una carreta
Johan observa la muerte manejando un tanque
Anna no mira, sólo siente.
Están atrapados en un encierro agnóstico
un claustro donde el dolor agoniza frente a un niño
ante la incertidumbre y curiosidad de sus ojos
donde la soledad es una condena moral
y la humillación un flagelo existencial.
¿Dónde está el Dios que protege del sufrimiento?
¿Cuánto miedo provoca la duda sobre la fe?
El silencio duele
duele
el no saber, el estar libres y solos.
Y en esa soledad el erotismo invade el espacio
se enciende
sobre la huella de un perfume de mujer
incestuosamente penetrando la piel de un niño
el sexo como una pulsión ingobernable
que alcanza la ignominia y el servilismo.
En el silencio
hay opresión
una comunión de rostros enquistados
lazos de sangre maldecidos.
Ante la rebeldía de los seres
el miedo al abandono
asfixia.



4 comentarios:
Gracias por este nuevo regalo para Kinephilos, Marcela. Ya es un clásico. Esta vez elegiste una peli más intimista, más movilizadora. Y como cada año, te luciste.
Tus versos evocan las imágenes turbadoras de ese film de Bergman de una manera muy sensible.
Gracias de nuevo.
Buen texto, sin embargo creo que sería bueno aportar los datos del filme, aún cuando sea un clásico.
Puedes encontrarlos aquí: http://www.imdb.com/title/tt0057611/
Excelente Marcela, haz plasmado en palabras aquello que Bergman ha hecho magistralmente en imágenes. Es una bellísima crítica poética sobre una magnífica obra maestra. Un beso grande Liliana y Marcela.
PD: Liliana he leído los otros poemas, lástima no haberlos encontrado antes, así también los subía y los colocaba en el post.
Saludos.
Ariel.
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