18 enero 2007

Missing/Desaparecido

La muerte del dictador chileno abrió para mí un nuevo sendero en la blogósfera. Entre las bitácoras que comencé a frecuentar está Cúmulo de Despropósitos, un blog que trata temas políticos con gran claridad ideológica y un compromiso que no le hace mucho caso a lo políticamente correcto. Su autor, Enrique Bermejo, es politólogo y vive en Madrid. Ha aceptado la invitación para escribir sobre la película de Costa-Gavras.
Y yo le doy la bienvenida.
LS





MISSING
Enrique Bermejo

Fue en el mes de diciembre del año pasado, cuando se produjo la muerte del dictador chileno Augusto Pinochet, cuando a través de la amable creadora de este blog se me invitó a hacer una crónica de la película del realizador Costa Gavras, Missing (Desaparecido), basada en la novela homónima de Thomas Hauser y que relata los primeros y dramáticos días que sucedieron al golpe de Estado de 1973 en Chile.

La verdad es que siendo aficionado al cine de temática política y habiéndome gustado la película, no me resultó difícil el volverla a ver y tratar de comprender la problemática política de una época que me es ajena por razones de nacimiento posterior a los hechos y quizás también de lejanía geográfica. La actualidad de aquel día 10 de diciembre (por casualidades macabras declarado también como día de los Derechos Humanos) del año pasado, era una justificación para rescatar esa película y acercarme a los hechos que en ella se relatan de manera magistral.

Costa Gavras, reputado director de películas como Z o las recientes Amen o Arcadia, de contenido social, político e histórico, en esta ocasión se acerca a los días mencionados de la mano de un gran Jack Lemmon (Ed Horman) y de una no menos impresionante Sissy Spacek (Beth Horman) que interpretan a un suegro y a una nuera en la búsqueda desesperada del hijo y el marido, el periodista Charles Horman (encarnado por el actor John Shea), quien desaparece misteriosamente y sin dejar rastro en los días posteriores a aquel otro fatídico 11 de septiembre, esta vez de 1973, fecha del golpe de Estado contra el gobierno de Salvador Allende.

Ed Horman (Jack Lemmon) se traslada a un Chile en estado de sitio para emprender la búsqueda de un hijo del que no comprende sus inclinaciones políticas, en compañía de su nuera (Sissy Spacek), a la que considera de forma velada como culpable de la desaparición de su hijo. Se realiza aquí un retrato de las diferencias generacionales en las continuas disputas entre ambos protagonistas durante la búsqueda del desaparecido, disputas que encontrarán solución y puntos de encuentro en la voluntad férrea de concluir con éxito su difícil misión. Y no lo tendrán nada fácil, pues se encontrarán con el despiadado muro de las instituciones diplomáticas estadounidenses y una inhumana burocracia que les pondrán mil obstáculos al intentar conocer el paradero del joven periodista.

Se trata, cómo no, de una bofetada en la cara de los Estados Unidos por su actuación sospechosa durante todo el proceso del golpe de Estado del general Augusto Pinochet basada en los intereses estratégicos de la Realpolitik en los años de la guerra Fría. Pero más allá de las connotaciones políticas e ideológicas que pueda tener la cinta, se trata de una fiel representación de la angustia y la desesperación de aquellos días para los miles de represaliados por el nuevo régimen instaurado, que no son ajenas a otras situaciones más recientes o incluso más cercanas geográficamente. En definitiva, se trata de una buena película que recupera la función de denuncia social y política del cine y que, a pesar de sus más de 20 años de antigüedad, adquiere una vigencia extraordinaria, no ya sólo por la muerte del tirano, sino también porque los hechos relatados siguen siendo comunes por desgracia en la actualidad; altamente recomendable para todos aquellos que desconocen lo que ocurrió en aquel tiempo y en aquel lugar.

8 comentarios:

Liliana dijo...

Costa-Gavras es ciudadano del mundo, porque a pesar de haber nacido en Atenas, ha producido sus películas en infinidad de países. Recuerdo que en mi época de militante admiraba "Z" y "Estado de sitio". "Missing" es todo un referente. Sus películas más comprometidas son contemporáneas con los hechos que relatan. Eso le da un valor agregado.
Quisiera ver "Amen" y "Arcadia", pero todavía no llegan a este rincón del mundo.

Andrés David dijo...

Vi Missing hace mucho tiempo, en una época en que no tenía idea qué me estaban contando.

La encontré un día en televisión. Recuerdo muy pocas cosas: la intensidad de Jack Lemon (a quien ya conocía), su relación con Sissy Spacek y la escena del estadio.

Como dije, no sabía nada sobre la historia pero esas dos personas en medio del estadio me produjeron una sensación de soledad e impotencia que aún me asalta.

Juan Cosaco dijo...

Cuántas veces he soñado escapar a un país en el que se pueda vivir en una casa sencilla, sin consumismos, sin ventas, sin prisas, con la mujer que amo...

Raúl dijo...

Siempre me gustó el cine de Costa-Gavras, salvo honrosas excepciones u omisiones. "Z" y "Estado de sitio" fueron mis primeras "prohibidas para 14" siendo yo menor, yendo al cine acompañado por mis abuelos.
Recuerdo lo que produjo "Missing" en Buenos Aires: pintadas a la salida del cine, gritos, cantos... "Vamo´Chile carajo, Chile no se rinde carajo...". Mi adolescencia...
También recuerdo a "Missing" en la tele: le cortaron el sobrefinal y ese día aprendí, para siempre, cómo una sola toma puede cambiarnos el sentido de toda la obra.

Raquel dijo...

No parece macabra casualidad, más bien un acto de justicia: el día de la Declaración de los Derechos Humanos, es el mismo día en que muere alguien que se los pasó por donde quiso.

canichu dijo...

en este sentido, y aunque la pelicula que citaré esta claramente (al menos desde mi óptica) dirigida al caso argentino, siempre es muy latente todo esto en la la película "la muerte y la doncella", no sé si es de polanski. Y aprovecho para mencionar el arresto en españa, esta semana, de la señora perón, acusada de ser una de las artífices políticas de la ultraderechista triple A (AAA) argentina. al contrario que pinochet, parece ser, ella no ha interpuesto pegas a su detención.

Liliana dijo...

La ambientación de "Missing" es totalmente verosímil y esa sensación de impotencia y soledad que dice Andrés David, a mí también me la produjo esa escena a la que hace referencia.

Yo también he soñado con vivir en un país así, Juan, y hace muchos años atrás, cuando conocí La Habana pensé que lo había encontrado: una ciudad detenida en el tiempo, el mar de frontera, nada de publicidad y una gente humilde, más no miserable; un país orgulloso de poseer el índice más bajo de analfabetismo en América Latina y los programas de salud más eficientes. Hoy no sé si hubiera sido feliz allí.

Esos días, Raúl, también están en mi memoria.

Paradójica casualidad, ¿no, Raquel?

Esa película de Polanski que mencionas, Canichu, me dejó hecha una piltrafa humana luego de verla. Con qué economía de locaciones y de actores, este hombre dijo a través de dos personajes todo el horror que pudo haberse escondido en una etapa histórica que la Argentina compartió con otros países. Y sobre la detención de nuestra ex presidente, a diferencia de Pinochet, ella llegó al poder legalmente (fue vicepresidenta gracias al 60% de los votos que le otorgaron a Perón su tercera presidencia) al fallecer el presidente. Sobre su vinculación a las AAA, la justicia deberá dilucidarlo.

Harry, con tu nota has logrado movilizar sentimientos y recuerdos.

Anónimo dijo...

Para mí, la imagen final de la película de Costa Grava trasciende en el tiempo hasta estos días globalizados: La urna en la correa transportadora del aeropuerto. Es el fantasma que hoy recorre el mundo, desde el sub sahariano que cruza en patera a la viaja Europa, hasta del soldado norteamericano que va a Irak. Regresar al hogar sin haber alcanzado la Arcadia soñada. Paula