17 mayo 2007

La vida de los otros

Los comentarios suscitados por Bucarest 12:08 le sugirieron a Marcela Barbaro compartir la nota escrita por ella en Subjetiva. Le agradecemos, tanto a Marcela como a la revista digital, el permiso para publicarla. Ahora sí está abierta la discusión, la polémica, la confrontación, de donde surgirán coincidencias o no... Bienvenidos.
LS

SONATA PARA UN HOMBRE BUENO
Das Leben Der Anderen- Alemania-2006.

Marcela Barbaro


La ganadora del Oscar a la Mejor Película Extranjera llega a la pantalla grande y lo hace muy bien.

En 1984 Alemania estaba divida por un Muro que escindía las ideas y la libertad. En la República Democrática Alemana (lado oriental) gobernaba el Partido Socialista Único que apoyaba una concepción del mundo basado en las ideas del marxismo-leninismo; pensamiento esperanzador para un pueblo que deseaba un cambio. Pero eso fue sólo al principio, la deformación ideológica del partido y del poder derivaron en una forma de gobierno represivo e instigador, que desarrolló estrategias de espionaje para controlar a todos los ciudadanos. Quien se encargaba de erradicar toda individualidad era el Ministerio de Seguridad del Estado o STASI, lugar de detención e interrogatorios a muchos intelectuales o a quienes osaban asomar su nariz hacia el lado occidental.

La vida de los otros se desarrolla desde 1984 hasta la caída del muro de Berlín. Tras una larga investigación con material de archivo y la ayuda de las locaciones originales y de entrevistas con el capitán BERD Wiesler, miembro de la Stasi, se logró un guión que funciona como alegato de ese período.

La obra de teatro del famoso dramaturgo Georg Dreyman (Sebastián Koch) está en cartel. La actriz principal es Christa-María Sieland (Martina Gedeck), su amante. Dreyman está en la mira del gobierno y comienzan a investigarlo. La operación está bajo el mando del coronel Antón Grubitz (Ulrich Tukur), ansioso por pertenecer a los círculos más altos del Partido. El trabajo minucioso de escucha transcripto a reportes diarios queda en manos del capitán Gerd Wiesler (Ulrich Müne), un hombre solitario, sin otra vida más que estar al servicio del partido. Dicha misión, lo lleva a descubrir la vida del dramaturgo, su pensamiento, sus pasiones, sus amistades, su música. Un mundo que comenzó a seducirlo y a sensibilizarlo y que, desde cualquier lugar, sería opuesto al suyo. El debate entre el deber ser y el ser lo que se desea comenzará a invadir el interior de Wiesler.

¿Qué sucede cuando la flexibilidad y la tolerancia aparecen dentro de un sistema que dejó de contemplarlas? ¿Cuál es el precio de sostener un compromiso ideológico cuando la libertad individual depende de la libertad de otros? Preguntas que surgen de una historia que se abre, dialoga y se expone. Cuestiones, que llevarán a plantear la autenticidad del arte cuando, ésta, se acuesta con el sistema.

Con La vida de los otros, ganadora del Oscar a la mejor película extranjera, el alemán Florian Henckel Von Donnersmarck hace su debut en el largometraje y lo hace muy bien. Su solvencia como director y guionista la despliega en un relato fluido e intenso que, a pesar de una extensión de más de dos horas y de algunas instancias predecibles, no decae ni se empaña. Una obra sólida, con la cual quisiera seguir dialogando.

12 comentarios:

Liliana dijo...

Estaba escribiendo algo sobre "La vida de los otros", pero no lograba darle un cierre coherente, quizá porque esa película ha removido en mí algunos fantasmas que no sé si algún día exorcizaré. Algunas de mis notas las apunto aquí, no como confrontación con tu lectura, Marcela, sino como complementación, como una gran pregunta que no sé si alguien algún día responderá. Quizá quien más se ha acercado haya sido Elena, que hizo una interpretación psicológica que me espeluznó, pero no por su falta de posible razón. Ojalá pueda ponerlo por escrito en algún comentario, porque me parece una lectura valiosa. Aquí van mis notas, disculpá la extensión:

¿Es posible que en cualquier hombre, en el más bajo, en el más miserable, en el más cruel, se esconda un atisbo de humanidad? Quizá esa miseria, ser lobo del hombre, sea lo más humano que posee (y que me perdonen los lobos).

He escuchado varios argumentos: el amor puede hacer cambiar a una persona; también el arte; pudiera ser que el cambio se deba no a la rebeldía, sino a soberbia de poder hacer de la vida de los otros lo que ese ser con poder quiera...

La historia del espía y de la pareja puede ser un simple pretexto para mostrar la atmósfera asfixiante que se vivía en la Berlin oriental pre-caída del Muro; la psicología puesta al servicio de los castigos; la meticulosidad con la que se estudia cada personalidad para saber de qué manera se la matará en vida; la burocracia como cárcel; la culpa como flagelación...

¿Hay redención para un torturador? ¿Hay perdón para un interrogador? ¿Hay humanidad en quienes son especialistas en los mecanismos que desarman al ser humano y lo hacen decir aquello que no quiso ni hizo? ¿Hay alguna oportunidad nueva y limpia para quien doblega voluntades?

Quizá quien haya escrito esta historia sea muy joven, o también muy optimista en lo que se refiere al ser humano. No digo que sea imposible, tampoco creo que nadie lo piense; de hecho, respeto a quien tiene la ilusión de que se puede cambiar. Yo, simplemente creo que estuve dos horas viendo una historia inverosímil, me he quedado con una tristeza profunda, pues siempre he creído que alguien que pasa la frontera del respeto hacia el otro, ya no tiene retorno.

Raúl dijo...

Voy a ser breve para no repetir algún concepto, o bien para contunuar luego a través del debate.
Mis 5 principales puntos en contra de "La vida de los otros":

1.- Hoy día - posiblemente porque estamos acostumbrados a ver discursos que condenen, de manera justa, el signo político opuesto, lo reconozco - no me agrega absolutamente nada que una película me cuente que el de la Alemania Oriental era un estado policíaco.

2.- Me niego rotundamente a manipulaciones del tipo de la de este film, en el que se supone que debo tener empatía con un personaje de la calaña del protagonista.

3.- La falta absoluta de punición en relación a este personaje (vamos, estar "condenado" a caminar repartiendo correspondencia no es lo mismo que ir preso).

4.- Formalmente la película no agrega absolutamente nada, su metraje es excesivo para el lugar vacío hacia el que confluyen los 3 personajes.

5.- Que la chica muera (SPOILER): ya dije en el punto 3 que prefería punición en forma de castigo para el policía...

Que siga el debate...

Celia dijo...

La vida de los otros expresa la manifestación de lo humano bajo cualquier condición. Si se ha visto que en la vida real asesinos seriales o violadores son en sus vidas privadas amantísimos padres de familia con prácticas civiles y religiosas impecables, ¿por qué extrañarse de que torturadores sean personas sensibles, manifestada de esta forma peculiar? El personaje de 8mm muestra que las más terribles aficiones no tienen que ver con la formación familiar, religiosa (o política, digo yo). Lo humano en sus versiones más temibles son también tratadas en el cine de Tarantino, donde la compasión, el amor, la solidaridad, los sentimientos fraternales, etc., son trascendidos y al romperse estos límites, emerge la violencia, la venganza (un gran sentimiento que aflora en una sociedad afrentada cultural y económicamente), sin importar género, condición, nacionalidad. Por otra parte, me parece que La vida de los Otros explota, como por excelencia se ha dado en el tema del fascismo (La lista de Schindler, por ejemplo), regímenes políticos que quieren ser criticados. En este sentido, es una prevensión frente a las simpatías latentes por el socialismo. Pero la problemática planteada puede ocurrir en cualquier lugar del mundo, hoy, ayer y mañana... Además, en el capitalismo no es más noble la humanidad. Acuérdense por ejemplo de la terrible Historia Americana X... o el cine de Costa Gavras en Estado de Sitio.

Celia.

cacho de pan dijo...

antes que nada decirles que estoy rodeado de gente que opina que esta película es de lo mejor que se ha hecho en años y cosas del mismo nivel de, para mí, absoluto despiste...
cuando les digo que no me gustó nada, que me parece un verdadero mamarracho de guión y de ideología, con una más que mediocre ambientación y algunas actuaciones deplorables, dudan entre asesinarme o tenerme pena, así que opté por callarme la boca y no gastar más pólvora en chimangos, sin embargo
me uno aliviado a la opinión de raúl (la soledad duele) y querría decirle a liliana que no dudo en cuanto al oportunismo peligroso del film

Raúl dijo...

Pues socialmente venía marginado Cacho de Pan... también estaba solo contra el mundo. Coincido en que es un mamarracho ideológico... Saludos.

canichu dijo...

A mí la película me gustó bastante, y creo que puede explicar bien el proceso de desintegración de la alemania Oriental. Ser de izquierdas no quiere decir que se crea que la llamada "izquierda" del bloque soviético tenía cosas buenas. Eran dictaduras brutales y la Stasi, la KGB y otros órganos dwe este tipo fueron bestiales. Los castigos burocráticos no son la cárcel, es cierto, pero podían ser peores. La propia URSS tiene un alto índice de suicidios en su haber (cosa que achacan a la alemania oriental en la película). Es de saber que la izquierda sovietica o sovietizada, en este caso sovietizada, no se limitaba a reprimir a la gente de derechas, a los conservadores, monárquicos, capitlaistas, etcétera. En su lista de reprimidos ppor muy diversas vías y maneras hay un gran número de anarquistas, socialdemócratas, trotskistas, comunistas no leninistas, etcétera. La película no intenta decir que malos son los de izquierdas, puesto que uno de los escritores de la peliciula cuya obra está censurada tiene los rasgos de socialdemócrata y no de comunista sovietizado, cosa que no se dice de voz pero se ve en el personaje. La película pretende decir que duro era un régimen basado sólo en el ejercicimiento del más puro autoritarismo y control de todo.

En cuanto a que si el verdugo puede tener humanidad, depende de los casos. En el de este personaje lo que se muestra es que es un tipo que cree en su sistema pero desde el principio se le muestra como manipulado por él. Cuando termina de dar su clase a sus alumnos y llega su jefe pressentándose como un amigo, resulta que es un amigo que se aprovechó de sus rendimientos académicos en el pasado y ahora es su superior gracias a sus contactos. Luego se ve como siguiendo las normas del partido debe saltarselas porque un ministro se las salta y hay que encubrirle. Es un desengaño progresivo que se iontuye es a lo largo de su vida, y no sólo del proceso de investigación al escritor determinado. Tengo en casa un documental real sobre la caída del muro de Berlín donde habla el oficial militar que decidió abrir la primera puerta del muro. Sus órdenes eran disparar a matar a la población que se reunía en torno al muro tras la aparición de Gorbachov en la televisión declarando la posibilidad de mayores libertades a los países del pacto de Varsovia. No disparó, ni llamó a refuerzos con tanques, dice que era tanta gente y que aquel sistema que debía defender era tan indefendible que abrió la puerta. Y si dijo "era tan indefendible" es por algo, y ese algo es lo que se muestra en esta película, el qué llevó a esos alemanes a cambiar su régimen.

El metraje monta simplemente una idea y una sensación, no tiene tramas espectaculares, porque lo que quiere es mostrar uno de los porqués, de los porqués de dos alemanias en 1988 y una en 1989...

Juan Cosaco dijo...

Puntualizaciones:

Liliana: Creo que no eres justa cuando sugieres juventud o ingenuidad del autor al hablar de que "las personas pueden cambiar".
Ojo, hay muchos personajes en la peli: unos cambian y otros no, unos para bien y otros para mal. Fíjate en los tres personajes principales y verás lo que digo.

Raúl: Los SPOILERS se avisan antes de hacerlos, compañero, eso no ha estado nada bien.
¿No te aporta nada que en la alemania oriental se hicieran cosas que en el presente se hagan en España, por ejemplo? a mi si me aporta: el contraste, el que no se puede criticar aquello poniéndose una venda en los ojos para ver cómo funciona nuestro estado hoy.

Salud!

pd: se nota que a mi si me gustó, eh? jaja

Raúl dijo...

Pido disculpas por el aviso de SPOILER, pondré más cuidado en lo sucesivo...

Ayer ví "El huevo de la serpiente". Me quedo con Bergman, obviamente. Así se condenan los infiernos...

Saludos

Juan Cosaco dijo...

Aupa, raúl.. disculpame tú a mi, quizás me dejo llevar por la vehemencia a veces... pero no me lo tengas en cuenta, vale? en el fondo soy buen chico, aunque adore "la vida de los otros" jaja
Salud!

Liliana dijo...

Gracias a todos por sus comentarios. Realmente creo que se armó una buena discusión, con distintos puntos de vista. A mí, personalmente, me cuesta tomar distancia como para calificar esta película críticamente. No logro establecer si el guión, las atmósferas o las actuaciones son buenas o no. La historia me supera.
Tampoco soy muy amiga de proponer finales diferentes a los imaginados por el autor. Siempre he pensado que cuando quieres cambiarle un final a una película, es que debes intentar filmar tu propia película. Así que respeto las condenas y premios con que el guionista somete a los personajes. Claro que me guardo la opción de creérmelos o no.
Los aportes que han realizado con sus comentarios son invalorables. Quizá lo mejor de la peli sea aquello que comenta Canichu, la explicación del proceso de desintegración de un sistema que había encontrado su ocaso.
Gracias de nuevo a todos y a cada uno por dejar aquí punto de vista. Es gratificante y enriquecedor conocer otras visiones.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

Hay espejos en los que a uno le cuesta mirarse, por temor quizás de reconocer en él algún rasgo, alguna huella, de un pasado no exento de dolor que nos atraviesa.
"La vida de los otros" es un film qure si bien se enmarca en un periodo y contexto determinado, como fue la situación de vigilancia a que eran sometidos muchos ciudadanos del pueblo alemán previo a la caída del muro,nos remite también a un presente en el cual la globalización sutilmente encubre otros mecanismos de control, y donde paradójicamente, la otredad no existe, sino sujetos que son avasallados cotidianamaente en sus libertades individuales.
Lejos de caer en una comparación con regímenes tototalitarios , la Argentina de hoy no deja de exponer los residuos de aquellos síntomas de enajenación que exhibe el film. No es casual que hayan surgidos similares miradas de otros cineastas en este sentido, donde el ser humano es objeto de una escrutación permanente, que va más allá de lo ideológico o social,y se nos interroga ya acerca de la verdadera condición humana, instalando un estado enfermizo de temor de reconcoerse en el otro.
Quizás allí resida, en mi opinión,el valor de este film,la posibilidad de sumar otra mirada, aunque cuestionable,de construir la memoria.
La obra, si bien puede ser abordada desde distintos enfoques(Psicológicos,filosóficos), no deja de caer en una corriente "main stream", dotando a los personajes de ciertos estereotipos y verse sus dramas visualizados desde tal perspectiva, posiblemente con la intención de sostener la credibilidad de los mismos.
Benito

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cacho de pan dijo...

Raúl, me hermano nuevamente contigo. "El huevo de la serpiente" habla de lo mismo, pero lo hace desde una altura artística incomparable. Los personajes respiran de verdad, la trama es envolvente en todo momento y el final nos deja pensando hasta mucho tiempo después. Una metáfora del horror, no una ilustración fácil y digerible de una historia llena de tópicos.
Hitchcock mismo, sin pretender mucho más que entretener, habló de estas cosas en varias de sus películas con mayor credibilidad. Y algo más: vivo en España y decir que aquí pasa algo parecido es el colmo de la insensatez. Como confundir el culo con las témporas.