
Alexander se hamaca sobre el umbral
entre la realidad y la fantasía
se descubre ante la rebeldía inocente de sus ojos,
también se recuerda.
La infancia vista como una obra de teatro
los personajes como vínculos simbólicos
la muerte un espía intranquilo y fisgón que participa
el dolor silencioso del crecimiento.
Las pasiones se liberan entre lágrimas y risas,
la familia forma raíces en la memoria
el amor posee una violencia invisible
y una tolerancia fiel que espera su turno.
La vida se desnuda frente a la incomprensión de un espejo
y pregunta quién es.
Fanny de la mano de Alexander
El rincón de un cuarto sin colores,
la libertad choca contra las ventanas
el desconsuelo se aferra a la armonía de la luz.
Los niños observan los Actos de esa obra inconclusa
armónica, disonante
dulce y perversa,
el comienzo imborrable de su identidad.
6 comentarios:
Una muy buena despedida de año para Kinephilos, Marcela:
Tus palabras dispuestas en poema, con la sensibilidad que te caracteriza, la mirada de ese niño y la película de Bergman.
¡Feliz 2008!
¡Feliz año! para todos los que hacen kinephilos y para sus conocidos y anónimos lectores.
Salud.
Marcela Barbaro.
Feliz 2008 a todos los que hacéis posible este magnífico Kinephilos, a sus ávidos lectores y por supuesto a tí, Liliana.
África.
los mejores deseos para todos
esperando se hagan realidad
feliz año a todos
un beso especial para tí Liliana
Que se cumplan sus deseos, amigos. Que el 2008 nos encuentre otra vez reunidos, disfrutando del cine, Un abrazote.
liliana: felicidad!
si vienes por aquí, tomaremos un café?
tanguy cierra a fines de enero, lo siento.
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