30 julio 2008

Tu música, mi música...

Lo leí y dudé si me hablaban de Colombia, de Bolivia, de Paraguay o de la Argentina. En este último país el tema está más que sensible, por eso quiero compartir este texto que Juan Mosquera, el poeta de Abre el cielo y llueve love tan generosamente nos ha prestado.
LS


(A propósito del Derecho a la Alimentación)

MÚSICA TRISTE
Juan Mosquera

El hambre viene, el hombre se va. No hay música más triste que la balada lánguida de los platos vacíos. El compás de un estómago hambriento marca el ritmo de una danza que no permite pensar. La historia me cuenta que el hambre es madre de la sed (de venganza) y la mirada de un niño empieza a perder por inanición toda ingenuidad.

Los campos son generosos, el paisaje exuberante, la naturaleza dispuesta y las vitrinas de la ciudad están llenas… hay comida, eso es tan cierto como decir que lo único que se reparte por igual se llama inequidad. Nada está donde debería estar: la tristeza, otra vez, es el menú de hoy. Todas las leyes encuentran buen papel donde escribirse pero la realidad no tiene firme el pulso para verlas cumplir. En este momento alguien está deseando tener derecho a tener derecho.

La única guerra que merece lucharse es el combate contra el hambre y el campo de lucha está en la conciencia y los escritorios desde donde puede cambiarse el sentido a la palabra destino. Para que el instinto irracional no nos robe el pedazo de humanidad que ayuda a dormir al animal que también nos suele habitar.

La belleza de la siembra se encuentra con la tragedia de esta cosecha: el sabor de la nostalgia en la boca que sólo besa al recuerdo del sabor que nunca ha vuelto a probar. El cuerpo delgado de esperar el alimento que esta noche tampoco llegará. Tú dices tres comidas al día y le sumas algunas más, ellos no conocen más matemática que la del azar. El hambre viene, el hombre se va.


Texto escrito luego de ver unas (bellas) fotografías de Luigi Baquero que no tienen nada de miseria y todo de dignidad al momento de hablar de este inminente problema nacional. Y en cada encuadre tantos colores como historias atrás... www.luigibaquero.com

6 comentarios:

PALA dijo...

Liliana: me saltó el corazón al encontrar este bello texto del bello Juan. Es tan hermoso como triste. Un abrazo.

Raúl dijo...

Coincido con pala.

Y como siempre, la ligazón con el cine: cuánta vigencia tiene el manifiesto de la Estética del Hambre del Cinema Novo!!! Qué se espera? Violencia para que los hambreados se hagan escuchar?

Felcitaciones por el texto, Juan!

cacho de pan dijo...

donde vivo se ha olvidado el hambre sufrida hace poco más de medio siglo.
Ahora reaparece la palabra crisis y no es una revista de pensamiento, literaria, sino nuevamente la antigua amenaza para unos sobrealimentados sin memoria, haítos también de temores varios.

juanmosquera dijo...

...con vuestra dispensa, lili, paso por este lar a dar gracias por traerme aqui. No hay frontera que nos haga distintos en esto de ser humanos, el dolor nos hace hermanos. El titulo de la película de todos los dias podría ser: ...Tantas cosas suceden a un corazón de distancia.

MAREÑA dijo...

Caray hacía rato no pasaba por acá y me encuentro que casualmente escribí algo en mi blog hoy sobre ese tema, muy bello por cierto Juan Mosquera y muy triste también.

klandes dijo...

Todas las leyes encuentran buen papel donde escribirse pero la realidad no tiene firme el pulso para verlas cumplir.

Sublimes esas palabras...
q impactante texto, el primer parrafo ya lo habia leido o escuhcado alguna vez...
un saludo lee!
patO!