18 septiembre 2008

Adiós, Humberto Solás



¿Qué le gustaría que el público recordara de sus películas? (*)

Mi amor por Cuba, por su cultura, por su fisonomía, por la curiosidad cubana ante el fenómeno de la historia, por ese espíritu insaciable de no querer quedarse nunca a la zaga, de estar siempre en el teatro de los acontecimientos, no alejado. Creo que tiene mucho que ver con que Cuba es el país que llega más tardíamente a la independencia en todo el continente americano.
Tiene que ver con la estructura étnica de la nación. Que quede en el recuerdo esa cosa que tiene Cuba de protagonizar, de estar a la altura de las circunstancias, de lo que ocurre, de no quedarse en esa especie de siesta en la que quizá han caído algunos otros países durante décadas. Hay mucha siesta en el ambiente, pero se está transformando todo en estos momentos. A ver si vamos despertando.

Era 1968 y mientras sonaba la Nueva Trova, el cine de Cuba crecía al ritmo de la revolución en el que se decía era "el único territorio libre de América latina".

Contemporáneo de Tomás Gutiérrez Alea, Julio García Espinosa, Santiago Álvarez y Manuel Octavio Gómez, Humberto Solás filmó la historia de su patria como un tríptico, al que denominó Lucía.

La mujer atrapada en las convenciones de la época colonial, como un ente pasivo, funcional y, a veces, hasta decorativo. En la siguiente generación, su heroína sufre, como todos los cubanos, la dictadura de Machado, y se rebela contra el rol que le ha asignado el sistema. Una tercera generación nos presenta a la Lucía que vive la euforia de la Cuba socialista. Sin embargo, ante la aparente felicidad que la embarga por sentirse parte de una revolución que la supera, se da cuenta que la lucha no ha terminado. A partir de entonces deberá defender el lugar conquistado.

Solás siguió filmando después de éste, su primer largometraje, pero queremos recordarlo por esta obra que nos sigue conmoviendo, a pesar de los cuarenta años que acaba de cumplir.

Nuestro homenaje a ese cubano que hoy nos ha dejado. Aunque, como siempre digo, nos queda su cine, y en él, un autor vivo.

LS


* Entrevista a Humberto Solás, Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC)




6 comentarios:

PALA dijo...

Nuestra casa en Bogotá estuvo presidida siempre por un bello afiche de LUCÍA que conseguimos en el ICAIC y que a diario nos recordaba nuestro amor por Cuba y por su cine.
Justo homenaje a Solás y su obra.

faraway dijo...

Nunca vi nada de él. Ya sería buena hora, ¿no?

Ya que estamos, Liliana, ¿viste la mexicana Rojo amanecer? Yo di con ella hace poco, de casualidad, y nunca me imaginé que estaría tan bien.

cacho de pan dijo...

otro adiós lamentable.
un abrazo

Jazznoize dijo...

Vaya, no lo sabía.
Día triste.
Gran perdida.

canichu dijo...

cómo sé que probablemente dirás adiós a Paul Newman en tu blog, dile adiós también de mi parte. La mejor sonrisa masculina del cine, recordémosle con esa sonrisa.

Liliana dijo...

Le diremos adiós desde aquí, Canichu. No sólo guapo, sino también muy viril, y para colmo, buen actor. Paul Newman se merece un post, pero será con una película, donde se lo muestre vivo, porque no quiero que esto se convierta en una necrológica detrás de otra. Los grandes se van. Pero siguen viviendo en el celuloide. Y a eso no hay tiempo que se oponga.