07 marzo 2009

Diez años sin Stanley Kubrick

El steadycam de El resplandor, el uso de la luz natural en Barry Lyndon, la cámara arrojada al aire en La naranja mecánica o la manipulación en laboratorio del material fílmico de 2001, una odisea del espacio son sólo anécdotas en la carrera de uno de los más grandes cineastas que ha dado la historia del cine: Stanley Kubrick.

Un pasado nada despreciable: El beso del asesino, El atraco perfecto, Dr Strangelove..., Lolita o Senderos de gloria borran de un plumazo todo lo que él mismo criticaba de Espartaco.

Hace 10 años que ya no está. Su obra permanece intacta, ofreciendo interpretaciones y sorpresas a quienes se asoman a su cine por primera vez, así como certezas (y también sorpresas) para quienes la vuelven a ver.

La vida era muy distinta cuando uno sólo esperaba la próxima de Kubrick...

Se le extraña, maestro, pero se le agradece la rica filmografía que nos ha dejado.

LS

5 comentarios:

cacho de pan dijo...

me uno al duelo y al homenaje: hipnotizador profesional, sus imágenes me arrastran a mundos que apenas suponía.

canichu dijo...

y el gran final de eye wide shut...

PALA dijo...

Recuerdo la bofetada que significó ver, por sugerencia de mi profesor de español, en el colegio, La Naranja Mecánica.
Desde ese día quise por siempre a mi profe.

Karulosu dijo...

Un claro ejemplo de director que confíaba completamente en su genio y que se arriesgó para conseguir sus metas. Gracias a eso nos dejó algunas obras maestras como La Naranja Mecánica o 2001.
Gracias por el recuerdo Liliana y saludos a todos.

•Oblivion• dijo...

Bravísimo!